lunes, 2 de mayo de 2016

11- FINAL

Capítulo 11
Para cuando ______ había salido del abrevadero, chorreando y maldiciendo, Tom se
había alejado a grandes zancadas, y de un humor de perros. Un par de peones lo habían
presenciado todo, y estaban observándola al borde de la risa. ______ les lanzó una mirada
furibunda, pero aquello no evitó que su dignidad se viera seriamente resentida cuando
los oyó reírse a carcajada limpia mientras se dirigía hacia la casa.
Cuando entró, se encontró con Bella, pero se negó a darle ninguna explicación,
sino que subió directamente a ducharse y cambiarse antes de que nadie más pudiera
reírse de ella. Después, volvió a bajar, entró en el despacho y, sin sentarse siquiera,
descolgó el teléfono y marcó el número de su tío.
—Dimito, quiero dejar de dirigir este rancho —le soltó sin más preámbulos—. Me
da igual perder la herencia de mi familia. ¡No pienso permanecer más tiempo en el
mismo lugar que ese capataz que me has mandado!
El tío Ted esbozó una sonrisa divertida al otro lado de la línea. Aquello era un
cambio, para variar: ¡su sobrina, que no dejaba siquiera que los hombres se le
acercaran, estaba furiosa con uno! Había sido una gran idea mandar allí a Tom
Kaulitz.
—Vamos, vamos... —trató de calmarla—. No puedo dejar que tires tu herencia
por la ventana, ______. Lo siento, pero me temo que tendrás que quedarte y solucionar
las cosas.
—¡Pero es que no puedo! —gimoteó desesperada—. Escucha, firmaré todo lo que
tenga que firmar y...
—No, es mi última palabra —y le colgó.
_______ se quedó observando el auricular como si le hubieran salido antenas. ¡No
podía hacerle aquello! Lo colgó con furia y se quedó mirándolo fijamente, con los puños
cerrados y temblando por la ira.
— ¡Te odio! —le gritó al teléfono—. ¡Eres un machista asqueroso, y solo porque
eres rico te crees que tienes derecho a dirigir las vidas de la gente como si fueran
marionetas!
Margie, que pasaba en ese momento por el pasillo, se quedó observándola con los
ojos como platos.
— ¡No lo quiero aquí! —seguía gritándole ______ al inocente aparato—. ¡Nunca lo
quise aquí! ¡Y no entiendo por qué no me das una oportunidad para intentar solucionar
las cosas a mi manera! ¡Este es mi rancho! ¡Quiero que se vuelva a Texas, porque, sino
lo hace, seré yo la que me vaya! ¡Lo odio, y te odio a ti, y odio a Margie también!
—¿No se enteraría mejor tu tío si descolgaras el teléfono y lo llamaras?
______ se giró en redondo, y se puso pálida al ver a Margie, pero rápidamente se
repuso y la miró furibunda.
—Perdona que no te haya felicitado todavía. En cuanto pueda iré a comprarte un
regalo de bodas.
—Qué amable por tu parte —murmuró Margie con una sonrisa burlona—. Es tan
guapo... no puedo creer que esté enamorado de mí.
_____ dejó escapar lo que sonó como el maullido de un gato furioso.
—Yo también te quiero, ______ —sonrió Margie—. Vamos a ser una gran familia
feliz.
— ¡No cuentes conmigo! —le espetó ______ llorosa—. ¡Me voy de aquí, ahora mismo!
—¿Que te vas?, ¿Dónde?
—N...no lo sé... ¡y no me importa! —le gritó ______ hipando—. ¡Oh, Margie!, ¿Cómo
has podido?
—______, por Dios, mírate...
—Me da igual el aspecto que tenga.
—Ven aquí —le dijo Margie secándole la cara con un pañuelo inmaculado—. Dime,
¿qué sientes por Tom?
—Lo... ¡lo quiero! —gimió ______ prorrumpiendo en sollozos de nuevo.
—¿En serio? ¿Lo quieres de verdad? —dijo Margie sonriendo.
—Sí —asintió _______ contrariada.
¿Qué clase de conversación estúpida era aquella? ¿Tan cruel podía llegar a ser
Margie como para burlarse de ella en esos momentos?
—Pero crees que es la clase de hombre que juega con una mujer al tiempo que
coquetea con otra, ¿no es así?
______ parpadeó.
—Bueno... No, la verdad es que no lo creo. Es bastante anticuado en ese sentido
—admitió.
Margie asintió con la cabeza.
—Exacto. Vas muy bien, querida, sigue por ese camino.
_______ frunció el entrecejo, comprendiendo a qué se refería.
—Si se fuera a casar contigo, me lo habría dicho él mismo... —aventuró—. No
habría dejado que me enterara por accidente, por otra persona.
—Sí, ¿y?
______ dejó escapar un suspiro.
—Nunca coquetearía con una mujer inocente... a menos que estuviera interesado
en ella, interesado de verdad.
Margie la recompensó con otra sonrisa.
—Y tú ibas a ganar al tío Ted en cabezonería, y huir.
_______ se secó las lágrimas.
—Me he comportado como una idiota, ¿verdad? Es que... estaba asustada,
¿sabes, Margie?
—Todos nos asustamos ante la idea de un compromiso, ______, incluso cuando
amamos muchísimo a la otra persona —se acercó a ______ y la tomó por los
hombros—.Voy a casarme con Darren. ¿Querrás ser mi dama de honor?
______ prorrumpió en risas de felicidad.
— ¡Oh, Margie, claro que quiero! —dijo abrazándola, riendo y llorando al mismo
tiempo—. Siento tanto todo lo que dije antes... Pero es que estaba tan celosa... tenía el
corazón destrozado.
—¿Sabes qué te vendría bien? —le dijo Margie con un guiño—. Un paseo... cerca
de los rediles del ganado. Creo que el paisaje allí es algo impresionante.
_______ sonrió y enrojeció ligeramente.
— Iré, pero necesito que me hagas un favor: ¿podrías prestarme un vestido que
sea muy femenino?, Algo adecuado para seducir a un hombre.
Margie se rió.
—Ya lo creo que sí. Ven, creo que tengo justo lo que buscas.
Era verdaderamente un vestido de ensueño, de un verde pastel, con una falda
vaporosa y mangas abullonadas. ______ se sentía como una adolescente, nerviosa e
impaciente, mientras Margie le arreglaba el cabello, la maquillaba ligeramente y le
ponía unas gotas de perfume.
Más segura que nunca de sí misma, _______ se dirigió a los rediles del ganado. El
camino se le hizo larguísimo, y cuando al fin llegó allí, había apretado tanto el paso,
que estaba casi sin aliento.
Los rediles estaban vacíos después de la venta del ganado, pero allí estaba Tom,
apoyado en la valla de uno de ellos, con un cigarrillo entre sus dedos. Tenía el
sombrero calado casi hasta los ojos.
_______ se acercó tímidamente.
—Hola —lo saludó.
Tom contestó con una ligera inclinación de cabeza, sin girarse a mirarla.
—¿Te has perdido? —inquirió tras dar una calada a su cigarrillo.
—Esta vez no —contestó _______ enigmática. Se apoyó en la valla, junto a él, y alzó
la vista hacia los pastos—. Espero que no suelas tirar a las mujeres a los abrevaderos,
porque sí es así, vamos a tener una vida muy movida juntos.
Tom no podía dar crédito a lo que había oído. Se dio la vuelta, y escrutó su
rostro con ojos ansiosos. El corazón saltó dentro de su pecho. Se había puesto un
vestido, se había arreglado el cabello, y hasta se había maquillado. ¿Y era... era
perfume eso que olía? Estaba radiante.
—No, no suelo hacerlo muy a menudo —le contestó incrédulo—. _______, estoy
pensando en volver a Texas.
—¿Vas a huir de mí? —le contestó ella con más valor del que sentía en ese
momento—. Si lo haces te seguiré.
Tom creía estar teniendo alucinaciones.
—¿Cómo dices?
_______ hizo acopio de todo su coraje.
—He dicho que te seguiré a Texas.
Tom arrojó el cigarrillo al suelo y lo aplastó con la punta de su bota. Tardó
tanto en hablar, que ______ sintió que las rodillas le flaqueaban. ¿Se habría
equivocado?, ¿Tal vez Tom no sentía por ella lo mismo que ella por él?
—¿Ya no tienes dudas? —le preguntó él de repente, mirándola a los ojos.
Tom se había colocado frente a ella, y lo tenía tan cerca que casi no podía
respirar.
—Ninguna duda —susurró—. Te quiero.
Tom cerró los ojos un instante, y volvió a abrirlos dejando escapar un enorme
suspiro.
—Gracias, Dios mío...
La atrajo hacia sí, abrazándola con fuerza, y la acunó contra su cuerpo para
besarla después en la frente, la mejilla, el cuello... y finalmente tomar sus cálidos
labios.
_______ no se soltó ni un instante, sino que suspiró aliviada dentro de su boca.
Cuando despegaron sus labios, se apartó un poco de él para mirarlo a los ojos. Las
barreras entre ellos habían desaparecido.
—¿Te dijo Margie que no es conmigo con quien se va a casar? —le preguntó Tom
quedamente.
—No, en realidad no... Más bien me hizo reflexionar, y darme cuenta por mí
misma de que eran absurdas las dudas que tenía sobre ti —le dijo sonriéndole con
ternura—. Ahora comprendo que, si hubieras tenido algún interés por ella, jamás me
habrías tocado, ni siquiera por lástima.
Tom le acarició suavemente los brazos.
—Pues te ha llevado mucho tiempo darte cuenta de eso...
—Lo sé —musitó ______ avergonzada—. ¿Y sabes qué es lo peor? Que llamé al tío
Ted y le grité, y le dije que hiciera lo que quisiera con el rancho, y que iba a
marcharme de aquí. Gracias a Dios tuvo el buen sentido de colgarme. Tendré que
llamarle y disculparme con él.
—Creo que será mejor que esperes un poco — aconsejó Tom—, apuesto a que
aún está muriéndose de la risa. ¡Oírte a ti gritándole! Por lo que me han dicho nunca
le habías gritado a nadie hasta que yo vine.
_______ se rió y suspiró.
— Hasta ahora nunca había tenido necesidad — tomó el rostro de Tom entre
sus manos y lo miró amorosamente—. ¡Oh, Tom, te quiero tanto! Quiero vivir contigo,
y tener hijos contigo, y envejecer a tu lado.
—¿Y qué crees que quiero yo? —la picó él.
—A mí, por supuesto —respondió ella sonriendo con malicia.
Tom se echó a reír, y luego la atrajo de nuevo hacia sí para besarla con
exquisita ternura.
—Estuve esperando y esperando, y me pareció que habíamos empezado a
avanzar, pero cuando Margie regresó, después de nuestra excursión a caballo, fue
como si retrocediéramos, durante todas estas últimas semanas.
—Lo siento, Tom. Yo... sentía que no podía competir con ella. Nunca imaginé que
tú pudieras quererme por mí misma. Me parecía que era como querer alcanzar la luna.
—Pero ya no —murmuró él rozando sus labios contra los de ella.
—No, ya no —asintió _______ suavemente.
—¿Y cuándo te diste cuenta de que no estaba interesado en Margie?
—Cuando recordé la dulzura con que me habías besado y acariciado, sin forzarme
a llegar hasta el final —le susurró besándolo—. Pensé que, un hombre como tú, no haría
eso con una mujer si no quisiera algo permanente. Además, tú mismo me confesaste en
una ocasión que eras un hombre anticuado.
Tom frotó su mejilla contra la de ______, inspirando su perfume y deleitándose en
la suavidad de su cuerpo.
—Te quiero, _______ —murmuró con fervor—. Yo también quiero pasar contigo el
resto de mi vida. Te me metiste en el alma antes de que pudiera saber cómo había
ocurrido, antes incluso de que me cuidaras cuando caí enfermo. No he sido capaz de
mirar a ninguna otra mujer en todo este tiempo.
—Yo me enamoré de ti la primera vez que te vi — confesó _______—, pero me
asustaba, porque temía que solo fueras amable conmigo porque te daba lástima.
—Nunca fue así. Me gustabas de verdad, y cuando empezaste a evitarme, fue
como si me clavaran un puñal en el corazón.
—Es que no podía creer que pudieras enamorarte de alguien como yo —musitó
______—, pero cuando empezaste a señalarme mi falta de autoestima y de confianza
En mí misma... bueno, supongo que comencé a darle vueltas en la cabeza. Supongo que
he aprendido que nadie es perfecto, pero que eso no significa que no podamos ser
amados; y que el amor no tiene nada que ver con la belleza, ni con la sofisticación, ni
con el dinero, ¿no es así? El amor es más que eso.
—Mucho más —asintió Tom. Inclinó la cabeza y la besó suavemente—. Voy a
cuidar de ti el resto de mi vida. No tengo mucho que darte, solo mi corazón, pero..._______ lo calló poniendo el dedo índice en sus labios.
—No quiero nada más en el mundo. A cambio yo te daré el mío.
Tom sonrió.
—Trato hecho —susurró antes de besarla de nuevo.
Más tarde, mucho más tarde, regresaron a la casa de la mano. Bella, Margie y los
chicos estaban esperándolos ansiosos y preocupados en el porche.
—¿Y bien? —inquirió Bella sin poder aguantar más—. ¿Tendremos una boda, o una
fiesta de despedida?
— ¡Una boda! —exclamó _______ riéndose y corriendo a los brazos de la mujer,
Margie y los niños.
— ¡Ah!, ¿Quién iba a decírnoslo? —suspiró Bella sonriendo feliz—. Bueno, será
mejor que vaya a preparar la cena. Creo que haré algo especial para celebrarlo.
Cuando hubo entrado en la casa con los niños detrás, _______ volvió a abrazar a
Margie y le dijo entre risas:
— ¡Has sido mala conmigo!, poniéndome celosa todo el tiempo, ocultándome la
verdad...
—Bueno, me dije que, o bien te abriría los ojos, o los cerrarías para siempre
—contestó Margie sonriendo—. De no haber sido por mí, te habría llevado una
eternidad decidirte a salir del cascarón, y el pobre Tom seguiría esperando. Te
merecías una oportunidad.
—Gracias —murmuró _______, volviéndose a mirar a Tom con adoración.
—_______ —le dijo Margie—, yo... Me preguntaba si te importaría que me viniera a
vivir aquí. No dependeríamos de vosotros, Darren insiste en que quiere mantenernos.
—No me importa en absoluto —dijo _______ al momento.
—Oh, llamé al tío Ted después de que salieras a buscar a Tom —le dijo Margie
con una sonrisa conspirativa—. Me dijo que, si os casabais, te entregaría el poder
sobre el rancho antes, como un regalo de bodas.
Tom las escuchaba en silencio, y _______ sabía que se sentía incómodo de pensar
que él no podía aportar nada. Se acercó a él y tomó su rostro entre sus manos.
—Escucha: no es gran cosa, y hemos perdido mucho dinero por culpa de mi mala
gestión, así que puedo asegurarte que es más un dolor de cabeza que una dote.
Eso borró la expresión amarga del rostro de Tom, y al cabo de un rato, estaban
los tres riéndose.
—Será un reto para nosotros volver a levantar el negocio, y lo haremos juntos,
apoyándonos el uno al otro —dijo ______.
Tom sonrió. Cuando creía que estaba todo perdido, cuando todo se había
desmoronado a su alrededor, de pronto sintió que había una luz al final del camino.
Amaba a ________. Juntos se construirían un futuro, y formarían una familia. Sí, iba a
salir bien.
—Vamos a hacerlo, _______, lo lograremos.
FIN
Diana Palmer - Serie Hombres de Texas 3 – Tyler.


HOLA!! BUENO ... ESTE ES EL FINAL ... GRACIAS POR LEERLA ... AHORITA LES AGREGO EL NUEVO BLOG ... HASTA PRONTO Y GRACIAS POR TODO OTRA VEZ :))

AUTORA: DIANA PALMER - SERIE HOMBRES DE TEXAS
TOM KAULITZ: TYLER JACOBS
_______ REGAN: NEALL REGAN 

2 comentarios: